¿Qué es “seguro”?

seguro, ra [Del lat. secūrus] adj. Libre y exento de riesgo.

Uno de los esfuerzos de Trump para cambiar las leyes que permiten pedir asilo a los solicitantes de asilo cuando llegan a EE. UU., es el acuerdo de “tercer país seguro.” Según la ley, los solicitantes (normalmente de América Latina) no podrían pedir asilo en EE. UU. si no lo pidieron en un país “seguro” antes de llegar a EE. UU.. 

Esto significa que a muchos solicitantes no les será concedido el asilo cuando lleguen a los EEUU de países como Colombia, El Salvador y Honduras si han viajado a EE. UU. a través de otra país que se considera “seguro.” ¿Como podemos definir “seguro?”

Ya existe una definición de “seguro” en este contexto. EE. UU. no fue el primer país en proponer la idea de un tercer país seguro – el concepto comenzó en 1951 en la Convención sobre Estatuto de los Refugiados. Según la Convención, para ser considerado tercer país seguro, un país tiene que cumplir cuatro condiciones. La primera condición, y la condición más importante, es que los países garanticen que los solicitantes de asilo no van a ser retornados a su país de origen. Además, un país tiene que asegurar: (1) el derecho a la vivienda, seguridad social, servicios médicos, empleo y educación (2) el derecho a la reunificación familiar y (3) que los solicitantes tienen un vínculo cercano con ese tercer país 

Hasta ahora, solo Guatemala y EE. UU. han llegado a un acuerdo por el cual se ha convertido a Guatemala en un tercer país seguro. Pero, ¿es Guatemala “seguro”?

Según las condiciones descritas en la Convención, la respuesta es fácil: No.

Mientras Guatemala puede asegurar que los solicitantes de asilo no serán devueltos a sus países de origen, no puede cumplir las otras tres condiciones.   

Debido a la pobreza extrema, el gobierno de Guatemala no puede garantizar vivienda, seguridad social, o servicios médicos a sus propios ciudadanos. Más de una mitad de los guatemaltecos viven en la pobreza y viven en viviendas inadecuadas. Esto significa casas con suelos de tierra que no tienen acceso a agua limpia. La falta de vivienda es un gran problema por los guatemaltecos y el país tiene la tercera tasa más alta de niños sin hogar en América Latina.

El Centro Para el Control y la Prevención de Enfermedades en EE. UU. constata que Guatemala tiene aproximadamente 0,93 médicos por cada 1,000 personas. Según la Organización Mundial de la Salud, países con menos de 23 trabajadores sanitarios por cada 1,000 personas no pueden proveer atención médica adecuada.  

Más de 190,000 personas han huido de Guatemala para buscar seguridad y oportunidades económicas en los últimos nueve meses (este acuerdo no se aplica a los guatemaltecos que solicitan asilo en EE. UU.).

Podemos parar ahí. Si Guatemala no puede cuidar los guatemaltecos, el país no puede aguantar decenas de miles de personas más. La razón por la que latinoamericanos no se quedan en Guatemala (o en otro país entre su propio país y EE. UU.) es porque EE. UU. es el país más seguro en Norteamérica (además de Canadá, y muchos estadounidenses están intentando mudarse ahí). Si Trump quiere bajar el número de solicitantes de asilo que llegan a EE. UU., necesita aprender de sus predecesores: invertir en los vecinos del sur, ayudarles a convertirse en países que son realmente seguros y estables, y seguramente habrá menos solicitantes de asilo en las fronteras.